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En esta oportunidad hablaremos acerca de un documental (el link lo encuentran al final de esta nota) que aún se aloja en YouTube, el cual fue tema y ¡que tema! en los 80´s que incluso terminó en tribunales en más de una oportunidad, sometiendo a algunos músicos a un careo y defensa de acusaciones; discusión que también vemos en la actualidad, aunque un tanto diluido. Esto acerca de la mala influencia de la música y por supuesto el rock en nuestros jóvenes, en otras palabras, los mensajes subliminales que se encuentran en ciertas letras que gatillan en muertes y delitos varios provocados por los intérpretes de la música de “Satanás”.

Antes de entregar nuestra opinión, cosa que dejaremos como epílogo de esta nota, vamos a hacer un poco de historia y contarla a quienes no conocen de esta.

La necesidad de ciertos grupos fundamentalistas en Estados Unidos, que gracias a su “poder” han llevado una incesante persecución sobre muchos tipos de expresión artístico-cultural, ¿Por qué?, no lo sabemos, más que con el objetivo de acallar cualquier idea antagonista, y a aquellos que queremos escribir nuestra propia historia, y en este caso lo mas irrisorio es que proviene del mismo sector que a través de cientos de años se ha declarado perseguido y castigado siendo víctimas de una inquisición, hoy por hoy la víctima se convierte en victimario, transformándose en una tiranía.

La batalla contra la música rock y sus protagonistas comienza gracias a la canción de Prince (ya nos parece un chiste) “Darling Nikki” del disco Purple Rain (1984), que la mismísima señora Gore (con apellido terrorífico) esposa de Al Gore, le compra a su hija de 12 años y que para su sorpresa esta habla de la masturbación (qué mierda tenía en la cabeza esta señora que interpretó de esta forma la letra). Gracias a esto Tipper Gore junto a otras teclas maquilladas con naftalina, heroínas de la moralidad y buenas costumbres deciden gastar tiempo y recursos, que también llevaron a malgastar al estado en tribunales, creando el PMRC (Parents Music Resource Center , Centro de Recursos Musicales de Padres).

Su misión era educar a los padres sobre «modas alarmantes» en la música popular. Aseguraban que el rock apoyaba y glorificaba la violencia; el consumo de drogas; el suicidio; las actividades criminales, etc. Mientras que abogaban por la censura o la catalogación de la música, publicando una lista de 15 canciones consideradas como “asquerosas”, llegando a la instancia de llevar a tribunales a algunos músicos de la época, entre ellos a John Denver acusado de drogo (¿?); a Twisted Sister de incitar a la felación (pero como se les ocurre a hacer esa asquerosidad) y que para su mala fortuna tuvieron la genial idea de llevar a Dee Snyder, líder y vocalista de este último grupo mencionado a la justicia: “Tengo la fortuna de hablar de corrido y tener argumentos sólidos como para demostrar que están equivocados y lo único sucio en esto se encuentra en la cabeza de la señora Gore y sus colaboradores”, así de corta la hizo Snyder dejando la mansaca, “No fumo, no bebo, ni ingiero drogas” remató el padre de Marilyn Manson.

Lo único conseguido por esta organización fue etiquetar los discos del momento con el famoso “PARENTAL ADVISORY”, delatando aquellos discos que contenían mensajes duros y un tanto explícitos de lo que ocurre a diario en nuestra sociedad, en el fondo lograr cegar a todos y pretender que no veamos lo que sucede a nuestro alrededor o que nadie nos lo cuente. Transformándose esto en un monumental fracaso para el ramillete de viejas desocupadas en ese entonces y un aplastante triunfo para las bandas, pero más aún, para la industria de la música ya que los discos más vendidos eran efectivamente los que poseían estas etiquetas.

Ya en el documental en cuestión, lo primero que nos causó gracia fue uno de estos ministros espirituales de gran simpatía, ya que nos cagamos de la risa en un momento en el que estábamos medios serios; el sujeto elabora, según él, “la pregunta de todos los tiempos” que a nadie se le había ocurrido antes: ¿Por qué los rockeros no cambian sus letras duras por otras tales como: “mamá me portaré bieeeeeeeeeeeeen” o “me comeré toda la comidaaaaaaaaaaaaaaa” “a mi abuelita yo le lavo el potoooooooooo”…Nos dio hipo la verdad, dando ganas de dejar hasta ahí el docu, pero continuamos, por que para opinar hay que informarse por completo. ¿Se imaginan a Ozzy; Sabbath; Maiden o Slayer cambiando sus letras por estas? Creemos que hasta los mayas hubiesen adelantado sus fechas apocalípticas para que eso no se escuchara.

Lo increíble es cómo usan a los pobres imbéciles o pelotudos que tuvieron la cobardía de atentar contra su vida para representar un testimonio. De que fueron incitados por Osbourne y Judas Priest a través de un cassette a volarse la cabeza, si los únicos que en esa época corrían peligro con ozzy eran los murciélagos, y las botellas de whiskey, además de la pobre Sharon que se iba de apretada de cogote de vez en cuando; y en el caso de Halford los pelo en pecho.

Ahora poniéndonos serios no encontramos correcto acusar directamente a la música y al rock de los problemas que existen en los hogares, ya que es de hipócritas ocultar las grietas que se encuentran en el seno familiar; si un tipo atenta contra su vida o la de otro es por que tiene un serio problema en su cabeza y su núcleo familiar no ha funcionado como tal. No tiene nada que ver con el rock, no creemos que el “tila” haya escuchado a W.A.S.P. o que Karadima se rayó tanto cantar coritos de KISS, acompañado de la fama de que Genne Simmons se comía todo lo que se le cruzara.

Es momento de darnos una mirada introspectiva para hallar nuestros verdaderos problemas que sólo nosotros creamos y podemos resolver, y no perder el tiempo en buscar conejillos de india o chivos expiatorios en esta casa de brujas, no pierdan el tiempo esos ociosos que buscan mensajes subliminales escuchando discos al revés, ya que ni la Xuxa se escapó de estas acusaciones y que definitivamente la mandaron a la “shuxa” con su carrera. Como dice un chico en el documental hay que ser bastante “hueón” como para comprar un disco de 30 Lukas (en la actualidad) y escucharlo al revés.

El rock ocupa metáforas para hablar acerca de lo que ocurre en nuestra sociedad: demonios pueden ser presidentes; zombis son políticos que no dejan sus cargos entre otras figuras retóricas. El rock es directo y muchas veces nos muestra en lo que fallamos, como por ejemplo en el video “18 and life” de Skid Row, que no necesita interpretación.

Es que si nos ponemos a buscar mensajes extraños ni la iglesia se salva con tantos ídolos a adorar ¿algo dudoso no? A todos aquellos miembros de organizaciones que pierden el tiempo en generar acusaciones mejor inviertan su tiempo en quienes sí lo necesitan y no le sigan sacando la plata a todos aquellos ilusos que si les cuentan una linda historia son capaces de soltar hasta la señora.

Simplemente concluir con que nada ni nadie nos dice lo que debemos hacer o no, estamos en un mundo libre en donde tenemos derecho a expresarnos de distintas formas en esta sociedad “democrática”, y que la música y en especial el rock no es una influencia para la desgracia, por que al menos en Chile los delincuentes y asesinos no escuchan rock o metal, sino otras bazofias.

En Sonata predicamos que “En el rock si hay cultura”

PABLO CHAVEZ BASTIDAS.

Aquí les dejamos el primer video: