John Simón Ritchie, más conocido como Sid Vicious, se convirtió en el símbolo de todo lo que significaba la música punk: violencia, indolencia, drogas, alcohol y el desinterés total por todo y por todos.
Durante un concierto de “The Damned”, Vicious fue arrestado por lanzar una botella de cerveza al cantante, pero falló y golpeó a una mujer del público dejándola ciega. En otro incidente en 1976, Vicious cayó a cadenazos a un periodista. Se automutilaba en los conciertos y en una oacasión en San Antonio, Texas, llamó al público “montón de maricas” y golpeó a alguien con el bajo en la cabeza. En un restaurante de carretera camino a Tulsa, un caminero se apagó un cigarrillo en la mano y reto a Vicious a hacer lo mismo. Sid agarró el cuchillo y se cortó la mano tranquilamente, antes de seguir comiendo.
El 12 de Octubre de 1978, Sid Vicious se despertó en el famoso “Hotel Chelsea” y encontró a Nancy Spungen, su novia, tirada en el piso del baño muerta a puñaladas. Aunque no podía recordar lo que había pasado, Sid confesó haberlo hecho y fue arrestado. La “Virgin Records” pagó la fianza, pero sólo para que Vicious tratara de suicidarse cortandose las venas, por lo que fue encerrado en el hospital psiquiátrico de Bellevue durante dos semanas. Una vez libre, el 9 de Diciembre, Vicious regresó a la cárcel gracias a una pelea, y fue puesto en libertad otra vez en febrero de 1979. Ese mismo día, se drogó con heroína que le había proporcionado su madre, salió a la calle, compró más y volvió a drogarse. A la mañana siguiente fue encontrado muerto de una sobredosis. Tenía sólo 21 años.
La muerte de Nancy Spungen nunca fue resuelta. Según Vicious todo había pasado por una discusión sobre la compra de heroína. Herida, Spungen había tratado de hacerse un torniquete, pero el mismo no había funcionado y se había desangrado. Sin embargo, Vicious siempre mantuvo la duda sobre lo que había sucedido. Para resolver el asunto, Malcolm McLaren, manager de los “Sex Pistols”, contrató unos detectives para descubrir la verdad y concluyeron que alguien más había matado a Spungen. Varias personas habían estado esa noche en el apartamento de Vicious, y alguien había estado haciendo un trato de drogas, mientras un cheque de la “Virgin Records” para Sid Vicious descansaba tranquilamente sobre una de las mesitas de noche.



