El miércoles 19 de febrero de 2025, la Sala Metrónomo de Santiago de Chile fue testigo de una noche cargada a los sonidos más extremos del metal
Los estadounidenses ATHEIST y los canadienses CRYPTOPSY, dos titanes del death metal técnico en distintas vertientes, se unieron para ofrecer un espectáculo que combinó virtuosismo musical, energía machacante y un público entregado ante estas leyendas. A ellos se les unió esta vez los nacionales Overtoun. Este concierto marcó el regreso de Cryptopsy a Chile después de una década y el de Atheist tras 5 años de su última visita. A este cartel se le unió como acto de apertura los locales OVERTOUN.
A las 19:00 hrs. y con puntualidad, la banda nacional OVERTOUN (Santiago, 2014) abrió el evento con una actuación que preparó el terreno para lo que estaba por venir. Con su estilo death/thrash metal que fusiona con elementos progresivos, Overtoun capturó la atención del público desde el primer tema ante una audiencia que paulatinamente comenzaba a ingresar al recinto. Conformados por Matías Bahamondes en guitarra, Matías Salas en bajo, Agustín Lobo en batería y el mexicano Yoav Ruiz-Feingold en voces, quien al mismo tiempo es bajista en Atheist, desplegaron un arsenal corto y preciso. En 30 minutos de presentación su setlist incluyó los temas “Toxin” y “Pitch-Black” de su álbum This Darkness Feels Alive (2021) así como otros nuevos, demostrando su habilidad técnica y un excelente fiato como banda. La energía del público quedó bien arriba, creando el ambiente propicio para las bandas principales.

A las 20:00 hrs, subieron al escenario los estadounidenses ATHEIST (Sarasota FL, 1987) reconocidos por su enfoque innovador en el death metal, incorporando elementos del jazz y el rock progresivo. Tras un breve traspié inicial por un problema en un amplificador en una de sus guitarras, la banda liderada por su histórico vocalista Kelly Shaefer inició el show con “No Truth”, un poderoso tema que pertenece a su álbum debut Piece Of Time (1989) y que estableció el tono para la noche. Esta formación de Atheist incluye a jóvenes músicos acompañando a Shaefer: Alex Haddad y Jerry Witunsky en guitarras, Dylan Marks en batería y el mexicano Yoav Ruiz-Feingold en bajo.
Continuaron su actuación interpretando otros dos cortes de Piece Of Time: “On They Slay” y “Unholy War” sellaron la apertura del show con el death metal que los caracterizó en sus inicios. Luego fue el turno de “Water” y “Mineral”, dos piezas complejas que destacan por la destreza técnica y que pertenecen a su álbum Elements (1993), cuando la banda exploró nuevas texturas en su música. Luego vino el turno de “Enthralled in Essence” y “Your Life’s Retribution”, dos clásicos de su álbum Unquestionable Presence (1991) y que nos demostraron la habilidad de Atheist para conectar con la audiencia, a través de temas técnicamente complejos, pero que no dejan de lado la potencia del death metal.
Las siguientes “Air” y “Fire” nos devolvieron a las texturas de Elements, un álbum que en su tiempo fue bastante incomprendido por el público deathmetalero, pero que años más tarde ha destacado por sí mismo al buscar expandir los horizontes de un género hacia el lado más progresivo y experimental. Siguieron los cortes “Brain”, “Room With A View” y “I Deny”, estos dos últimos incluidos en su álbum debut Piece Of Time, llevando al público a un viaje sonoro lleno de cambios de tiempo y riffs intrincados. Los asistentes respondieron con entusiasmo, generando sendos ‘circle pits’ en el centro del recinto. Cabe destacar en su puesta en escena que la complejidad de su propuesta musical no es sinónimo de seriedad. Lo de ellos es conexión con el público, pero sin caer en los excesos del histrionismo. Tipos que la pasan bien sobre las tablas y eso se transmite a la audiencia, en un show que nunca decae en intensidad.
Hacia el final llegaron otros dos cortes de su segunda placa: “Unquestionable Presence” y “Mother Man” mantuvieron encendido el recinto con un death metal técnico y de arreglos complejos que hicieron vibrar a todos los presentes. La culminación del show llegó con “Piece of Time”, cerrando su set con unos de sus más grandes clásicos. El público estalló en aplausos y vítores, agradeciendo a Atheist por una actuación memorable, y que marcó su regreso tras 5 años.

A las 21:35 hrs, CRYPTOPSY (Montreal QC, 1992) se tomó el escenario de Bellavista con una energía arrolladora. La banda canadiense es conocida por su estilo brutal e innovador dentro del death metal, y su regreso a Chile fue esperado con ansias por muchos fanáticos tras 10 años de ausencia en tierras locales. Desde el primer acorde de “Slit Your Guts”, quedó claro que estaban listos para ofrecer un espectáculo devastador. La formación incluye en sus filas a los músicos Flo Mounier baterista y fundador, acompañado de Christian Donaldson en guitarra, Olivier Pinard en bajo. La brutalidad sonora de Cryptopsy es avasalladora. Cada canción es una explosión de riffs rápidos y complejos combinados con la voz gutural y gruñidos del vocalista Matt McGachy y la machacante batería de Mounier.
La interpretación de “Lascivious Undivine” de su último álbum As Gommorrah Burns (2023) llevó al público a un frenesí total, mientras los miembros de la banda destacaban por su destreza y McGathy se movía por el escenario con una energía apabullante. Uno de los momentos más destacados fue “Graves of the Fathers”, donde los cambios abruptos entre secciones melódicas y pasajes más agresivos mantuvieron a todos extasiados con notables circle pits y uno que otro mosh en el centro del recinto. La destreza técnica del baterista Flo Mounier fue impresionante; sus patrones complejos y rápidos sin duda son la marca registrada de una banda que impuso su sello en sus dos primeros álbumes: Blasphemy Made Flesh (1994) y None So Vile (1996), este último su trabajo más reconocido y destacado.
La noche continuó con “Sire of Sin” de su EP The Book Of Suffering: Tome II (2018) demostrando energía a raudales. Prosiguieron con “Open Face Surgery” y “Serial Messiah”, dos cortes de su placa debut Blasphemy Made Flesh, y que nos recuerda la etapa fundacional de la banda, quienes llevaron la técnica hacia el lado más brutal. Estos temas fueron de los más aclamados por el público, entre los habituales circle pits que marcaron la jornada.
A medida que avanzaba el set, canciones como “Benedictine Convulsions” de None So Vile, “Godless Deceiver” y “Flayed the Swine” mostraron la evolución musical de Cryptopsy a lo largo de los años, estas dos últimas pertenecientes a su último álbum editado As Gomorrah Burns, y que lo tiene de regreso en excelente forma. Aunque sus raíces están en el death metal técnico, han sabido incorporar algunos elementos melódicos sin perder su lado más brutal.
El clímax llegó con “Phobophile” y “Orgiastic Disembolwelment” dos temas emblemáticos de su placa None So Vile que dejó a todos extasiados, satisfechos. Los aplausos resonaron en la sala mientras Cryptopsy se despedía de la audiencia y un par de banderas chilenas se asomaron hacia el escenario para la foto final de la banda con el público. Una presentación muy intensa y avasalladora que no necesitó más de 55 minutos en el escenario para descargar toda su energía técnica brutal. A las 22:30 hrs. el death metal acalló su tronadura y se encendieron las luces del recinto.
El concierto de Atheist y Cryptopsy en Santiago demostró el por qué ambas bandas son consideradas leyendas dentro del género, cada una con un enfoque distinto, ofreciendo actuaciones memorables llenas de virtuosismo e intensidad. No cabe más que agradecer el que una productora como Spider se la siga jugando por eventos de este tipo. A pesar de la fecha y la avalancha de conciertos metaleros que se avecinan, el público local sigue respondiendo, llenando recintos.

Nota: Carlos Barrientos (Vortex) @vortexmedia.cl
Fotos: Francisco Aguilar / @franciscoaguilar.pch
Agradecimientos a:@spider_prod



